Naguib Mahfuz, buena literatura en Egipto

Hablar de literatura en Egipto es hablar de un “órgano” profundamente arraigado en las mismas entrañas del país. En otras palabras, es una parte de su cultura tan profunda y antigua como sus pirámides: ¿Quién duda al oír sus pasos en la Ciudadela de Saladino, o al sumergirse entre las callejuelas de Jan-Al Jalili, o al penetrar en Saqqara de la existencia de literatura? ¿Es que no oyes en tus oídos (porque por los ojos aún no se puede oír :P ) las historias que te cuentan sus muros, o su gente, o bien, sus señales del pasado? La literatura egipcia existía ya en la época faraónica (El Libro de los Muertos, El Campesino Elocuente) y ya desde estos tiempos se han dedicado a recoger, crear y transmitir todas estas historias a lo largo de los siglos; de tal modo que, lugares como la biblioteca de Alejandría, parecen haberse dedicado exclusivamente a la recopilación de todo libro escrito. Siguiendo la línea del tiempo, que a veces no parece sino una repetición de sí misma, desembocaremos tras nutrirnos de literatura egipcia, persa y romana en otra gran corriente literaria: la literatura islámica, y con ella, la introducción de los caracteres árabes.

Entre todo este amasijo de libros mezclado con historia, tradiciones,  religión, y otros aspectos éticos llegó a mis oídos, de los labios de un erudito de la literatura árabe, el nombre de Naguib Mahfuz. Seguido de su nombre, casi mecánicamente, apareció su imagen: un señor elegante entrado en años, cuyas entradas prominentes y arrugas lo atestiguan, con una sonrisa melancólica, y “cargado” con unas gafas cuyas lentes pareciesen estar a prueba de balas con la misión de esconder unos ojos minúsculos. Pues bien, este señor es el escritor nacional de Egipto, como Molière o Flaubert lo es a Francia o Halldór Laxness a Islandia, además de ganador del Nobel de Literatura en 1988. Hijo de un padre de ocho niños, que apenas siendo un chiquillo empezó a escribir artículos para distintas revistas, enamorado de la lengua de Shakespeare, empleado en el Ministerio de Asuntos Religiosos posteriormente,  y tras ello, su éxito rotundo: “Trilogia del Cairo”. Tras esta breve introducción, os diré que salí corriendo a la biblioteca y pedí prestados sus libros más conocidos (relativamente hahaha): El Callejón de los Milagros, su trilogía, El ladrón y los perros, etc.

Olvídate al leerlo de cualquier versión estereotipada de este país, o de cualquier aire nacionalista y folclórico árabe.  Éste libro trata de temas universales que preocupan, tanto a ti o a mí, como a un miembro Toulambi en Nueva Guinea: el amor, los celos, la ambición, la moral, la lujuria, la infidelidad, o la venganza. Así que, siguiendo con las etapas de su producción literaria empecé con El Callejón de los Milagros. Tan pronto como comienzas a leerlo capta tu atención por su modo de escribir sencillamente y costumbrista-pero cargado de metáforas, comparaciones o referencias- sin caer en un excesivo análisis descriptivo como el de las novelas del Realismo Francés. Desde mi perspectiva, te introducera en El Cairo más auténtico, te familiariza con sus personajes y te descubrirá el modo de vivir en esta frenética ciudad dónde todo el mundo se conoce, dónde todo está dominado por el ámbito de la religión o ese pensamiento místico que caracteriza a todos sus personajes; personajes excelentemente caracterizados, por cierto. Sus páginas abarcan temas que me sorprendieron gratamente: La homosexualidad, la prostitución, la ocupación británica, o la devoción religiosa.

Seguir, a continuación, con La Trilogía del Cairo, es seguir con su sello distintivo: vidas entrecruzadas, crítica social camuflada, descripción de relaciones sociales y familiares, preocupación de sus personajes por el matrimonio, etc. Todo ello bajo el marco histórico de una familia que recorrerá estos tres libros (Entre dos palacios, La azucarera y El palacio del deseo) a través de los cuales serás cómplice y testigo de sus vidas y devenir desde comienzos del siglo XX.

 

En resumen, os invito a leer la obra de este virtuoso de la “pluma”, hijo de “La madre del Mundo”, y amante de las letras. Je souligne, es un deber para todos aquellos un poco interesados en la literatura o sociedad egipcia contemporánea, la cual es amante de la tradición oral de contar historias (un poco como la sociedad islandesa, también amante de contar historias, pero con unos 4000 años más de historia). Finalmente, agradeceríamos cualquier detalle de interés que haya omitido de vuestra parte, comunidad de lectores: Come on guys! I need some feedback!

Otros Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Naguib_Mahfuz , http://www.culturamas.es/blog/2011/09/22/egipto-en-la-obra-de-naguib-mahfuz/, http://www.britannica.com/EBchecked/topic/358178/Naguib-Mahfouz

Sobre Ramon

Mi nombre es Ramón Forti. Soy originario de una familia del sur de España; criado entre Andalucia y Murcia los primeros 20 años de mi vida, y educado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Alicante. En estos últimos años me he dedicado a vivir en distintos páises (Corea, Francia e Islandia) aprendiendo un poco sobre todos ellos. Actualmente, trabajo en El Cairo (Egipto) como asociado de marketing & blogger en Tour Egypt. En fin, soy un chico sencillo que disfruta de una vida sencilla, algo de diversión y viajar un poco. Bienvenidos a mi "particular" Tour Egypt