Perdidos en el Oasis de Siwa

A semejanza del protagonista de una película de tribus beduinas, o de Indiana Jones, me sentía hace ya no pocas horas en medio del un mar de arena egipcio; un desierto tan vasto y constante en el tiempo, que éste último se hace eterno. El lugar, en particular, es conocido como Siwa, un oasis paradisíaco y atemporal que surge en medio de la nada, en medio de la ausencia de toda concentración humana, esto es, en medio del Sahara. Cuan sosiego y paz encuentra el viajero en este recóndito lugar. ¿Recóndito? Sí, señores, todavía existen lugares en esta esfera de tierra y agua donde no ha llegado la globalización; como ejemplos tenemos el aerodinámico y veloz burro de Siwa que hace los servicios de taxi, o la ausencia total de grandes centros comerciales o cadenas comerciales extranjeras, aquí sólo se encuentra la versión egipcia de “El Bar de Pepe” o “La tienda del cojo”. Siwa cuenta con una población de no más de 25.000 habitantes (aunque no hay censos oficiales), hablantes del siwi, una lengua beduina de esta parte del Sahara que bebe poco de la lengua de Mahoma. En el centro de la ciudad podemos encontrar: cafeterías locales, un precioso parque de césped cuadriculado, y hombres por doquier (pues la ausencia del sexo de Venús da una muestra de cuan conservadora es esta zona de Egipto). En medio de esta ciudad destacan por encima de toda o cualquier construcción  (por lo que representan el emblema de este paraje) dos bellezas de piedra: la Antigua Ciudadela de Shali y la Montaña de la Muerte.

La primera es una fortaleza formada de muros y callejuelas irregulares de piedra, barro y sal, recordando un tanto a la arquitectura del Tombuctú en Mali. La segunda es una pequeña montaña con numerosas tumbas de la era faraónica tardía que ofrece una vista espectacular de la ciudad.

Completan el paisaje, acorralando este perdido oasis, sus numerosas balsas de agua dulce y color azul nuclear, donde los naturales de la zona (y los no tan naturales) se sumergen en sus aguas para darse un baño y hacer más llevadero el calor; palmeras, arena cristalina, el imponente desierto,  Fatnas, el manantial de Cleopatra, Bir Wahed o el Templo del Oráculo.

En el viaje, tras visitar Shali y la Montaña de la Muerte, nos recreamos en el manantial de Cleopatra, y almorzamos en Fatnas, donde la concentración salina de sus aguas supera a la del mismo Mar Muerto dotándola de ese color tan cristalino; todo ella, bañando un montículo de arena tranquilo y placentero perfecto para un picnic.

”"Una de las mejores partes del viaje consistió en adentrarse en el Mar de Arena mediante un todoterreno, y es que arrastrarse por las dunas a toda velocidad con un jeep, es una experiencia que supera a montarse en cualquier atracción de un parque temático. Sin embargo, lo mejor llegó más tarde, la práctica del sandboarding. Dicho deporte de riesgo es una de las principales atracciones de Siwa, aunque se puede practicar en varios lugares de Egipto que cuenta con una gran tradición en este deporte (algunas fuentes datan el sandboarding en el periodo faraónico, aunque dudo de la veracidad de ello); para practicarlo sólo se necesita una tabla y cera para untar, a continuación se busca una duna con suficiente pendiente y ¡a bailar en la arena! Anímate, porque un día será suficiente para poder manejarse en la tabla.

A estas alturas (o mejor dicho, a estos párrafos) del blog, le mejor es descansar un rato. Para ello, buscad, tras la práctica del sandboarding, Bir Wahed: cenad en el desierto con los beduinos, tocad el laud, reíd, disfrutad y dormid mirando hacia la bella luna que ilumina el desierto.

”"

En resumen, en Siwa, encontrareis la aventura que precisa todo viaje aderezado con dosis de historia, adrenalina, amabilidad y descanso. Para aquellos, que precisan más de imágenes que de palabras, os invito a visitar mi video sobre Siwa en el siguiente link: En el Oasis de Siwa. Os espero tomando un delicioso té siwi.

 

 

 

Sobre Ramon

Mi nombre es Ramón Forti. Soy originario de una familia del sur de España; criado entre Andalucia y Murcia los primeros 20 años de mi vida, y educado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Alicante. En estos últimos años me he dedicado a vivir en distintos páises (Corea, Francia e Islandia) aprendiendo un poco sobre todos ellos. Actualmente, trabajo en El Cairo (Egipto) como asociado de marketing & blogger en Tour Egypt. En fin, soy un chico sencillo que disfruta de una vida sencilla, algo de diversión y viajar un poco. Bienvenidos a mi "particular" Tour Egypt